Las cubiertas de los edificios hechas con pizarra tienen una gran aceptación en las fases de rehabilitación de edificios antiguos dado que la pizarra para tejados al ser totalmente natural mantiene unos parámetros de dilatación y contracción que la hacen idónea para una mayor duración de los tejados ya que soportan desde torrenciales lluvias hasta climas secos y calurosos.
De esta forma se ha realizado con pizarra obras tan importantes como las cubiertas del Palacio de la Zarzuela, los tejados del Palacio de la Moncloa, las cubiertas del Ministerio del Aire, los tejados del Monasterio del Escorial y así infinidad de monumentos históricos de gran relieve en arquitectura que hacen que la pizarra en la cubierta destaque aún más si cabe.
